Mensajes de los Tres Ángeles [¿Irás y Proclamarás?]—Pastor Ted Wilson

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Published on November 8, 2021 by
El mundo se acerca a su fin. Por lo tanto, es hora de que nosotros, los Adventistas del Séptimo Día, seamos más audaces al proclamar los Mensajes de los Tres Ángeles, de tal manera que no haya otra obra de mayor importancia que esta.

En esta Semana de Oración mundial (del 6 al 13 de noviembre), el pastor Ted Wilson te invita a unirte a otros Adventistas del Séptimo Día de todo el mundo, para sumergirte profundamente en estos mensajes, a través del número especial de noviembre de la revista Mundo Adventista. Sé parte de este evento mundial descargando una copia de esta revista en adventistworld.org.

Dios tiene una misión especial en cada época. Los detalles pueden variar, pero el objetivo final sigue siendo el mismo: Llevar a las personas a una relación salvadora con Dios por la eternidad.

Hace más de 2,500 años, Dios usó a Daniel para llevar a cabo Sus profecías durante su tiempo. Pero estas profecías se extienden a nuestro tiempo y más allá. Se identifican en Apocalipsis 10 como un “librito” sellado hasta el final. Los versículos 8 y 9 dicen: “Ve y toma el librito que está abierto… Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel”.


Esto nos remonta al gran chasco de 1844, que marcó el final de la profecía de los 2,300 años sobre la purificación del santuario y el juicio investigador. Fue una amarga decepción cuando Jesús no vino como esperaban los creyentes Adventistas. Pero poco sabían que su obra aún no estaba completa, ya que había otro mensaje que dar a todo el mundo.

Como saben, este mensaje llegó a conocerse como el Mensaje de los Tres Ángeles, dividido en tres partes descritas en Apocalipsis 14: 6-12. El primer y segundo mensaje fueron dados por los primeros creyentes Adventistas. El tercero se daría antes de la segunda venida de Cristo. Y la combinación de estos mensajes sería el llamamiento final de Dios al mundo.

Nuestra misión como iglesia remanente de Dios se aclara como se indica aquí: “En un sentido muy especial, los adventistas del séptimo día han sido colocados en el mundo como centinelas y transmisores de luz. A ellos ha sido confiada la tarea de dirigir la última amonestación a un mundo que perece. La Palabra de Dios proyecta sobre ellos una luz maravillosa. Una obra de la mayor importancia les ha sido confiada: Proclamar los mensajes del primero, segundo y tercer ángeles. Ninguna otra obra puede ser comparada con ésta y nada debe desviar nuestra atención de ella… El mundo debe ser amonestado, y el pueblo de Dios tiene que ser fiel a su cometido” {9TI 17.1}.

Dado que Dios nos encomendó proclamar estos mensajes al mundo, antes de compartirlos, debemos comprenderlos. El Pastor Ted Wilson les anima a reunirse en sus respectivos lugares para participar en esta Semana de Oración.

A medida que el conflicto entre la verdad y el error se intensifica y el fin se acerca, los fieles de Dios deben continuar con la misión, dejando los resultados con Él. Sus caras serán “Iluminadas y resplandecientes, se apresurarán de lugar en lugar para proclamar el mensaje celestial… El mensaje no será llevado adelante tanto con argumentos como por medio de la convicción profunda inspirada por el Espíritu de Dios… la verdad aparecerá en toda su claridad, y los sinceros hijos de Dios romperán las ligaduras que los tenían sujetos…A pesar de los poderes coligados contra la verdad, un sinnúmero de personas se alistará en las filas del Señor. {CS 597.2}”

Ahora es el momento de estudiar estos mensajes, orar por la dirección de Dios y entregarnos plenamente en Sus manos.

Juntos, digamos: “¡Yo Iré a proclamar el Mensaje de los Tres Ángeles!” Que Dios te bendiga al pasar tiempo con Él durante esta Semana de Oración mundial.
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